Despertemos nuestro femenino

Despertemos nuestro femenino

Si recorremos la historia... Muchas mujeres con mucha sabiduría y poder han sido malinterpretadas e incluso repudiadas por la sociedad, solo por el hecho de permitirse ser ellas mismas, como Cleopatra y María Magdalena; y así, generación tras generación, aprendimos a callar, a ser más pequeñas para no incomodar y ajustarnos a lo que la sociedad quería de nosotras.

Y es que como género, a través de la historia lo intentamos una y otra vez, pero con momentos tan fuertes como la Santa Inquisición aprendimos que es mejor escondernos, subestimarnos y pasar desapercibidas, algo que todavía nos persigue, ya sea porque seguimos al pie de la letra lo que se nos impone o porque nos rebelamos con tal odio que nos pasamos al otro lado, a ser las victimarias y de paso negar nuestra feminidad para pasar a desarrollar un masculino tóxico que no nos pertenece.

No me malinterpreten, yo estoy de acuerdo con la igualdad de condiciones entre géneros, pero celebrando nuestras diferencias; y es que hasta la biología nos demuestra con pruebas tangibles que no somos iguales, cada género tiene unas ventajas marcadas frente al otro, como por ejemplo la fuerza que, aunque hace parte de nosotras, es mayor en ellos, mientras que a nuestro favor tenemos la intuición... es algo, ese no sé qué que nos guía y nos permite tener la delantera casi de forma mágica, una ventaja que todavía muchas mujeres se niegan a utilizar por miedo a descubrir esa hermosa feminidad que llevan dentro.

Y no, de ninguna manera sobra agradecer a todas las mujeres que abrieron el camino para que muchas de nosotras podamos votar y ser independientes económicamente, pero ese dolor y esa lucha que tuvieron que vivir es algo que debemos honrar mientras lo soltamos y entendemos que ese dolor no es nuestro, que su lucha no tenía la intención de meternos en una guerra constante hasta el punto al que estamos llegando hoy, que es el intentar transformarnos en hombres para desestimarlos y anularlos del mapa.

Hoy escribo esto sin el ánimo de ofender, pero sí con la intención clara de despertar en ti y en mí ese poder femenino que todas llevamos dentro y que por derecho nos pertenece al haber nacido mujeres en esta línea de tiempo. Ese femenino que muchas apagamos o vivimos en sombra por miedo a celebrarnos, únicas y hermosas como realmente lo somos.

¿Y cómo lo despertamos? Haciendo cosas que parecen simples pero requieren de mucha valentía y coraje de nuestra parte, como por ejemplo: el dejar de competir entre nosotras, comenzar a celebrar los logros de otras mujeres, evitar el hablar mal de nosotras, aceptar y amar nuestro cuerpo tal cual es, acercarnos a nuestra intuición y nuestras emociones... y la lista continúa, pero la idea es hacerlo poco a poco porque, como todo proceso, toma tiempo, pero te puedo garantizar que valdrá la pena.

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